Los menores deben conocer las consecuencias penales de sus actos

diciembre 26, 2017 Escrito por David Cotillas - No hay comentarios

Los mayores de 14 años son responsables penales de sus actos y, si éstos son delictivos, se les pueden imponer medidas sancionadoras, siempre con una finalidad educativa

No son pocos los padres que temen que los derechos de sus hijos se respeten. Un miedo más que justificado ya que, a la evidente vulnerabilidad de los menores, hay que añadirle el desconocimiento generalizado que tienen éstos de las leyes que les afectan. Los niños o adolescentes no acostumbran a saber que se estén vulnerando sus derechos y por tanto desconocen, primero, que pueden defenderse y, segundo, cómo hacerlo. Tampoco son, normalmente, conscientes de cuándo transgreden la ley. Según la abogada, Mercé Tabuenca, “los delitos que más cometen los menores son pequeños hurtos, robos, lesiones por agresión, o comportamientos descritos coloquialmente como ‘bullying’ o ‘cyberbulling’. La mayoría de veces estos actos se realizan contra otros menores y los actores no suelen ser conscientes de la responsabilidad penal  que la ley les atribuye a partir de los 14 años de edad, ni de las implicaciones que pueden derivarse de los delitos que pueden llegar a desarrollar.

CONOCIMIENTOS DE LA LEY

Por otro lado, el menor víctima de un delito y su familia no siempre conocen la conveniencia de presentar una denuncia en defensas de sus derechos, y mucho menos, de las implicaciones que la misma comportará. En este sentido, es importante –comenta la abogada- que los menores tengan conocimiento de la Ley de Responsabilidad Penal de Los Menores, la cual, aparte del componente sancionador, tienen un marcado carácter educativo. Es decir, que el castigo en sí no es el fin último de la ley, sino hacer entender al menor que no debe cometer hechos similares. Tabuenca asegura que “la ley promueve que los jóvenes reflexionen sobre sus actos y sus consecuencias, cosa que repercutirá directamente en la existencia final de la sanción”. Además, añade que las medidas a imponer se adaptan a la realidad social, familiar y educativa del menor, así como al tipo de delito desarrollado. Así, se pueden aplicar sanciones diversas como trabajos en beneficio de la comunidad, libertad vigilada, tareas socioeducativas, llegando incluso a la imposición de periodos de internamiento en centros específicos.

HECHOS Y DERECHOS

Para Tabuenca, “la educación es esencial, ya que permite a los menores avanzar y reflexionar sobre las implicaciones que asumirán incluso cuando alcancen la mayoría de edad”. Además, ayuda a que entiendan que el crecimiento de la persona va ligado al incremento, no solo de sus derechos, si no también de sus responsabilidades. Por esta razón, se puso en marcha hace tres años ‘ Hechos y Derechos’, un programa pensado para acercar el mundo legal a los más jóvenes a través de charlas, informándoles de cómo defenderse cuando sus derechos son vulnerados y explicándoles que sus actos pueden traerles consecuencias penales. Según Tabuenca, se trata de uno de los métodos más efectivos de concienciación y los jóvenes suelen mostrar un gran interés, ya que es un tema del que han oído hablar pero generalmente no tienen demasiada información de la parte legal. En definitiva, una manera de que los menores sean conscientes de sus actos y las consecuencias penales que pueden tener.